La movilidad eléctrica en Chile dejó hace tiempo de ser una promesa lejana. En menos de una década, el país pasó de incorporar 3 buses eléctricos al sistema de Santiago en 2017 a contar con 2.505 buses eléctricos en 2025, con una proyección de 4.400 unidades en 2026.
En paralelo, el mercado de vehículos livianos y medianos cerró 2025 con 8.754 ventas de electrificados enchufables y 5.512 vehículos 100% eléctricos, cifras que muestran un crecimiento sostenido del ecosistema.
Entender la evolución de la electromovilidad en el país no es solo mirar cuántos vehículos se venden. También implica revisar cómo cambió la política pública, cómo avanzó el transporte eléctrico en Chile, cómo creció la infraestructura de carga y por qué hoy el mercado está entrando en una etapa de mayor madurez.
Los primeros pasos de la historia de la electromovilidad en Chile
La historia de la electromovilidad en Chile tiene un hito muy claro: 2017. Ese año se lanzó por primera vez la Estrategia Nacional de Electromovilidad y, al mismo tiempo, se incorporaron los primeros 3 buses eléctricos a la flota del sistema de transporte público de Santiago. La propia memoria del DTPM los describe como un hito, porque introdujeron flota limpia y sin emisiones derivadas del petróleo en la operación comercial.
Ese primer paso fue pequeño en volumen, pero muy grande en señal. No solo permitió probar desempeño, operación y experiencia de usuario, sino que abrió una ruta concreta para escalar el modelo. De hecho, para 2018 ya se estaba capacitando a 300 conductores para operar los primeros 100 buses eléctricos incorporados al transporte público de Santiago, una señal temprana de que la electromovilidad empezaba a pasar del piloto a la implementación real.
De los pilotos a una política pública de largo plazo
La gran diferencia de Chile frente a otros mercados de la región ha sido la continuidad. El Ministerio de Energía informó en diciembre de 2025 que la estrategia, lanzada originalmente en 2017, fue actualizada en 2021 y que, a esa fecha, ya se había cumplido el 80% de sus medidas. Esa actualización consolidó metas ambiciosas: 100% de ventas de vehículos livianos y medianos cero emisiones al 2035, 100% de nuevas incorporaciones de transporte público urbano cero emisiones al 2035 y 100% de ventas de transporte de carga terrestre y buses interurbanos cero emisiones al 2045.
Eso cambió la conversación. La movilidad eléctrica en Chile dejó de entenderse solo como innovación y empezó a verse como política de Estado. Esa continuidad también explica por qué hoy el país puede hablar no solo de vehículos eléctricos, sino de regulación, capital humano, infraestructura, transporte público y planificación territorial dentro de un mismo marco.
El gran salto del transporte eléctrico en Chile
Si hay un lugar donde mejor se ve la evolución del mercado, es en el transporte público. Según el Ministerio de Energía, hacia fines de 2025 Santiago ya tenía aproximadamente 45% de los buses del sistema RED eléctricos. A la vez, el DTPM informó que el sistema llegó a 2.505 buses eléctricos en 2025 y espera alcanzar 4.400 buses eléctricos en 2026, junto con 55 electroterminales en marzo de ese mismo año.
Este salto no solo tiene un valor simbólico. También demuestra que la electromovilidad puede operar a gran escala, en una red exigente y con impacto directo en millones de viajes. En términos de mercado, ANAC reportó que en 2025 se comercializaron 1.994 buses electrificados, de los cuales 1.769 correspondieron al segmento RED, lo que confirma el peso del transporte público en la consolidación de la movilidad eléctrica chilena.
La movilidad eléctrica en Chile ya también se refleja en autos y flotas
Aunque los buses suelen concentrar la atención, la evolución del mercado también se ve en vehículos livianos, medianos y flotas. El informe de ANAC para diciembre de 2025 muestra que las ventas acumuladas de vehículos electrificados enchufables crecieron de 140 unidades en 2017 a 8.754 en 2025. En el mismo cierre de año, los vehículos 100% eléctricos representaron 5.512 unidades, mientras los híbridos enchufables sumaron 3.242.
Además, la Agencia de Sostenibilidad Energética informó que en 2025 se sumaron 21 nuevos modelos de vehículos eléctricos disponibles en el país y que se incorporaron 226 nuevos vehículos eléctricos a flotas públicas y privadas. Eso es importante porque muestra que la electromovilidad en Chile ya no depende únicamente de unas pocas vitrinas o pilotos institucionales: también está entrando en operaciones empresariales concretas.
Mi Taxi Eléctrico y la expansión hacia otros segmentos
Otro hito dentro de la historia de la electromovilidad en Chile ha sido el programa Mi Taxi Eléctrico. Laito dentro de la historia de la electromovilidad en Chile ha sido el programa Mi Taxi Eléctrico. La Agencia de Sostenibilidad Energética informó que comenzó en enero de 2021 con una primera convocatoria que permitió entregar 50 vehículos eléctricos en la provincia de Santiago. Para junio de 2025, el programa acumulaba 250 vehígados, y su tercera versión estaba en ejecución con una meta de 688 vehículos.
El mismo programa reporta beneficios muy concretos para sus beneficiarios: cada vehículo incorporado evita, en promedio, 10,73 toneladas de CO₂ equivalente al año y genera un ahorro mensual en combustible de entre $200.000 y $400.000. Estos datos son relevantes porque muestran que la movilidad elécta solo por razones ambientales, sino también por conveniencia económica y operativa.
Infraestructura: uno de los grandes aceleradores y también uno de los grandes desafíos
No hay evolución real sin red de carga. Y aquí Chile también ha avanzado, aunque con brechas todavía importantes. El Ministerio de Energía informó en diciembre de 2025 que existían 1.360 cargadores públicos a nivel nacional, de los cuales 1.046 estaban ubicados en la Región Metropolitana. Ese mismo balance rconcentración territorial sigue siendo uno de los desafíos más importantes del país.
Por eso, una de las tendencias de movilidad eléctrica en Chile más relevantes hoy no es solo vender más vehículos, sino expandir la carga fuera de Santiago. El Ministerio señaló que está trabajando para completar un plan que permita contar con al menos un cargador cada 100 km, mientras la Agencreció con 647 nuevos puntos de carga y 43 electroterminales.
Tendencias de movilidad eléctrica Chile: lo que viene
Entre las principales tendencias de movilidad eléctrica Chile para los próximos años aparecen cuatro frentes claros. El primero es la expansión territorial de la infraestructura de carga. El segundo es el crecimiento del transporte público y de las flotas eléctricas. El tercero es la mayor diversidad de modelos disponibles. Y el cuarto es la profesionalización del ecosistema: la AgenciaSE reportó que en 2025 fueron capacitados casi 1.000 profesionales, mientras ela con perfiles laborales formalmente identificados para este sector.
En otras palabras, el futuro de la movilidad eléctrica en Chile ya no depende solo de traer más vehículos. Depende de construir un sistema más complalación, operación, mantenimiento y gestión inteligente de la carga.
La movilidad eléctrica chile ya tiene historia, hitos concretos y una hoja de ruta clara. Partió con pilotos pequeños, se fortaleció con política pública, encontró en el transporte público su gran vitrina y hoy se expande hacia autos particulares, taxis, flotas e infraestructura. Los datos muestran una trayectoria consistente y una señal clara de dencia emergente, sino una transformación en marcha.
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